Parto en casa ¿sí o no?


Aun en contra de la opinión de muchos médicos, algunas mujeres optan por dejar de lado la tecnología que ofrecen hospitales y sanatorios para esperar al bebe en casa; ventajas y desventajas de esta decisión

Nora Bär, Soledad Gil, Verónica Pages, Leticia Ríos, Daniel Flores, Marcelo Gómez
Para lanacion.com 
A partir de la iniciativa de la Asociación Francesa por el Parto Respetado, desde 2004 se celebra en todo el mundo para esta fecha la Semana Mundial del Parto Respetado. Cada año tiene un tema central. En 2004 fue la episiotomía, en 2005, las posiciones para parir, en 2006, el tiempo para nacer, en 2007, el entorno amoroso durante el parto, y el año pasado la inutilidad de la separación del bebé de su madre y/o padre luego del nacimiento. Este año gira en torno de la reducción de cesáreas innecesarias. 
La situación es frecuente: la mamá se interna con contracciones, le administran oxitocina, parece que todo avanza bien, pero súbitamente, cuando el parto se demora porque "el bebé está muy alto" o "el cuello del útero no está maduro", el médico le dice que no hay caso, que hay riesgos o que el nacimiento no se producirá sin ayuda, y que será necesaria una cesárea.
Algo de esto le ocurrió a Soledad Vallejo (34): "Unas dos semanas antes del parto ya el médico me había avisado que veía todo muy «verde». Unos días más tarde rompí bolsa y estuve unas diez horas con contracciones en mi casa, pero cuando me vio el médico me dijo que mi beba seguía muy, muy alta. Yo en ningún momento hubiera preferido en un parto en mi casa y, ante la advertencia del médico, acepté la via quirúrgica".
Aunque los especialistas de la Organización Mundial de la Salud estiman que en ningún caso es necesario que más de un 10 o un 15% de los partos sean por cesárea, hay instituciones en las que nacen más chicos por este procedimiento que por parto natural.
Adriana Riva (embarazada de seis meses) conoce todos estos reparos, pero aun así se siente más segura en el medio hospitalario.
Sin embargo, desde hace unas décadas y como una forma de oponerse a esta visión tecnológica de lo que, sostienen, es un proceso fisiológico, nació el movimiento de parto "respetado" o "natural". Se caracteriza por buscar que el nacimiento se desarrolle en la intimidad, en un ambiente familiar, y con la menor intervención de aquellos que lo atienden, respetando el reflejo de pulsión que se presenta en la mujer y que, si no se apura, permite la expulsión del bebe con naturalidad.
Los obstetras y parteras que asisten este tipo de nacimientos evitan el uso de medicamentos, tanto para provocar contracciones como para aliviar a la mamá. En su lugar, suele aconsejársele que se sumerja en agua tibia para ayudar la dilatación y disminuir los dolores de las contracciones.
Este concepto de "volver a lo simple" y de evitar los analgésicos durante el nacimiento fue introducido hace más de 40 años por un cirujano de emergencias francés, Michel Odent.
La partera, Mirta Merino, de la Fundación Dando a Luz también defiende el parto respetado.
Para disminuir los dolores de la mamá, Odent decidió comprar una pileta de lona e instalarla en la maternidad de Pithiviers. "La imagen ideal para un parto fácil es que la madre esté sola, con la partera sentada en una esquina tejiendo. Parece simple, pero será necesario mucho tiempo para redescubrir lo simple", dijo el especialista francés durante una entrevista realizada por Sonia Santoro, de Página 12, en una reciente visita a Buenos Aires.
Las ventajas que enumeran los defensores del llamado parto respetado, que a veces se sitúa en la casa pero también puede realizarse en sanatorios y clínicas que comparten estos criterios, son que en realidad el parto es una instancia de muy bajo riesgo, y que hacerlo en casa es tanto o más seguro que hacerlo en el hospital; que se vive con mucha intimidad y rodeado de los seres más queridos; que nada se hace sin el consentimiento de la mujer; que ésta puede ducharse, caminar, tomar un baño, comer, dormir y todo lo que la haga sentirse más cómoda; y que la lactancia se hace más fácil por el contacto íntimo y libre de la madre y el bebe durante esas horas.
El doctor Carlos Burgo, que desde hace 25 años hizo suyos estos postulados y que dice atender cinco o seis partos domiciliarios por mes, afirma: "No es posible que los médicos hagan dos o tres partos por día. Una mujer puede estar más de un día en trabajo de parto, tener contracciones fluctuantes que se hacen más frecuentes y menos frecuentes, y durante las cuales a veces hasta puede dormir unas horas. Pero hay que esperarla. Con respecto a que presenta más riesgos, no es cierto. La prueba es que Holanda, un país en el que el 35% de los partos son domiciliarios, es el que tiene los más bajos índices de morbimortalidad".
Sin embargo, otros subrayan que la mujer que decide tener un bebe en su casa debe asumir una gran responsabilidad, ya que se requiere su continua participación en la toma de decisiones. Y, más importante aún, que hay complicaciones graves que se presentan sin aviso y que no dan tiempo a llegar al hospital, ni siquiera teniendo una ambulancia en la puerta.
Pero en lo que todos los especialistas coinciden es que, sea en casa o en el hospital, lo importante es que todos los partos sean respetados.
Entonces, parto en casa, ¿sí o no? Cada pareja deberá tomar una decisión informada.
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