De la cuna a la cama

El mejor momento para trasladar al bebé de la cuna a la cama es cuando ya ha cumplido los dos o tres años


¿Cuál es el procedimiento que se debe seguir para que el bebé no se vea perjudicado por este cambio que marca un antes y un después en su autonomía: el de la cuna a la cama?

El mejor momento para trasladar al bebé de la cuna a la cama es cuando ya ha cumplido los dos o tres años, tiene habilidad para salir de cuna y mide más de noventa centímetros.

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“Los padres deben comunicarle al bebé lo que estará por pasar. Prepararlo para este momento es un buen modo para que sienta confianza y sea positivo con respecto a la situación.

Si se realiza esto con tranquilidad se evitarán los traumas”, sostiene la psicopedagoga española Telma Pintos García.

Cómo pasar de la cuna a la cama

1.- Elegir muy bien la cama. Es fundamental que la estructura sea buena, contenga protección y que sea de un material duradera.

Con respecto al colchón, es conveniente que sea de buena calidad ya que durará por más tiempo. Hay que evitar que la cama tenga esquinas punzantes, que tenga una altura apropiada,
2.- Hablar del tema con el niño. “El pequeño debe estar al tanto de lo que va a ocurrir. No es bueno cambiarlo de la cuna a la cama sin que él lo sepa.

El comentario que se haga debe ser siempre positiva para que el bebé gane confianza y se sienta entusiasmado con esta nueva etapa que comienza”, determina la especialista.
3.- Realizar el cambio en el momento preciso. “Hacer coincidir este momento con una mudanza, cambio de guardería, separación o situación que genere ansiedad y temor en el niño, puede llegar a ser un gran error.

Lo mejor es proceder con este cambio cuando el entorno familiar esté tranquilo y en equilibrio”, señala la profesional.

1.- Respetar la rutina: “Que el niño sea más independiente y se esté haciendo mayor, no implica que tenga que alternar sus costumbres. Es importante que el bebé sea educado para que respete el sueño propio y el del resto de la familia.

Para lograr esta conducta es fundamental la colaboración de los padres. Muchos adultos sienten culpa por haber dado semejante paso, pero es normal que esto ocurra y deben asumirlo con responsabilidad y seriedad, por más que les cueste o sientan lástima”, explica la experta.

2.- Mantener la misma ropa de cama y permitir que el niño siga conservando los peluches con los que duerme, es una buena alternativa para que el bebé vaya adquiriendo confianza, se sienta seguro y contento.

“Si los padres acostumbran a leer un cuento al hijo, lo más conveniente es que continúen realizando esta labor. Se pueden sentar al pie de la cama y no perder esta costumbre bonita y que llena de calma y felicidad al bebé”, sostiene la psicopedagoga.

3.- Si la cama va a ser colocada en otra habitación, es necesario dejar una luz aunque sea tenue encendida durante los primeros meses para que el bebé se acostumbra en caso de que tenga que levantarse a la noche.

También es importante mantener la seguridad en el hogar. “El niño a partir de ahora tendrá más independencia por lo que es conveniente asegurar las puertas y las ventanas de toda la casa”, finaliza diciendo la especialista.

La Familia en LA REVISTA
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