Cinco consejos para elegir el nombre del bebé

El nombre del bebé es una cuestión de gustos pero hay algunas cuestiones que conviene tener en cuenta, como prever de qué manera lo llamarán // Por CRISTIAN VÁZQUEZ de www.consumer.es
El nombre del bebé es uno de los aspectos más importantes que hay que resolver durante el embarazo, ya que será una de sus más destacadas señas de identidad. Por eso, a veces, puede resultar una elección difícil. En el presente artículo se ofrecen cinco consejos que tener en cuenta al elegir el nombre del niño o niña: desde consultar listados de nombres hasta prever cómo le llamarán en el día a día, así como evitar cacofonías y juegos de palabras indeseables. Además, explica los principales puntos de la normativa que regula la elección de nombres.

Todos los padres y madres tienen que pasar por la elección del nombre de su hijo. En algún caso puede resultar sencillo, cuando ambos miembros de la pareja encuentran uno que les gusta a los dos y se ponen de acuerdo pronto. Pero es frecuente que cueste, bien porque ningún nombre resulte del todo convincente, o porque le parezca bien a uno y al otro no, o viceversa.



La selección del nombre del bebé es, en última instancia, una cuestión de gustos. Sin embargo, se pueden enumerar consejos y recomendaciones para tener presentes en el momento de pensar en nombres. Aunque luego no se haga caso de ellas, es bueno al menos conocerlas.


1. El nombre del bebé: consultar listados

Existen infinidad de libros, catálogos y sitios web con largas listas de nombres de hombre y de mujer. Siempre conviene echarles un vistazo para conocer las posibilidades. Alguien puede pensar que esas listas están llenas de nombres raros que jamás le pondría a su bebé. Sin embargo, puede llevarse una sorpresa y dar con uno que le guste.

Un listado con información muy precisa es el del Instituto Nacional de Estadística, con los nombres más elegidos en España. El portal permite filtrar los listados por año, comunidad autónoma y nacionalidad. De ese modo, se puede saber cuáles son los nombres más comunes de una generación. En los últimos años, los más elegidos son Alejandro, Daniel y Pablo para los niños, y Lucía, Paula y María, entre las niñas.

Hay que tener en cuenta que, si el pequeño tiene un nombre muy común, a lo largo de su vida coincidirá con personas que se llamen igual, lo cual siempre genera confusiones, que le llamen por su apellido o le busquen motes.

2. Nombres para niños: prever cómo lo llamarán

Verónica se queda en Vero, Rafael en Rafa, María Victoria es Mariví y así tantos otros casos. Conviene pensar no solo en si el nombre es bonito sino, también, en cuál será el modo real en que le llamarán los demás o, incluso, sus propios padres.

Beatriz le puede parecer a alguien un nombre precioso y no así Bea. Siempre es importante estar precavido ante estas posibles consecuencias.

3. Cuidado con usar nombres de la familia

Hay que tener cuidado antes de utilizar el nombre que ya tenga otro miembro de la familia. Esto es importante por varios motivos. Uno de ellos es evitar confusiones o tener que buscar maneras de identificar a uno y otro, como añadidos o apelativos.

Otro es el valor simbólico del nombre: llamarse igual que un abuelo u otro ascendente ya muerto puede ser un vínculo con la historia familiar, pero llevar el de un hermano fallecido puede hacer al niño sentirse como el sustituto de una persona que ya no está.

4. Nombre del bebé: evitar cacofonías o juegos de palabras

Más allá de que un nombre puede gustar mucho, es imprescindible pensarlo en relación con sus apellidos. Uno que rima con el apellido (como Hugo Lugo o Lucía García) o forma una frase graciosa (Armando Guerra, Blanca Luna) puede resultar desagradable y, sobre todo durante su infancia y adolescencia, motivar numerosas burlas.

Otro problema, menos evidente, aparece con los nombres que terminan con sonidos parecidos al empiece de los apellidos (como Martina Álvarez o Lucas Suárez): pueden ser incómodos de pronunciar y, a veces, generan dudas para quienes tienen que escucharlos y apuntarlos.

Además, resultan mucho más musicales las combinaciones de nombres largos con apellidos cortos (Luis Talavera) o viceversa (Carolina Paz). Y mejor evitar repeticiones, desde luego, como Rodrigo Rodríguez, Diego de Diego, etc.

5. Nombre del bebé: no tomar decisiones apresuradas

Conviene tomarse todo el tiempo necesario para realizar la elección del nombre del bebé. Puede ocurrir que, en un primer momento, un nombre les guste mucho a los padres del niño y luego, con el paso de las semanas, empiecen a ver que no era tan bonito como les pareció al principio.

En otras ocasiones, puede ocurrir algo que les lleve a descartarlo, como el nacimiento de un bebé de familiares o amigos (o de alguna celebridad) al que le ponen ese nombre. O que le encuentren un defecto del que antes no se habían percatado. O que den con otro nombre que les guste aún más.

No hay ninguna necesidad de aferrarse a una decisión siempre que se esté a tiempo de modificarla. Sí es importante pensar que el nombre es fundamental en la vida de una persona, y que la decisión sobre él no debe tomarse a la ligera.

La Familia en LA REVISTA
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