Ayudar al niño a probar nuevos alimentos

Los padres tenemos la tarea de ofrecer a nuestros hijos una alimentación sana y variada, además de ir elaborando menús apropiados para su edad. En esta labor, además tenemos que ayudar al niño a probar nuevos alimentos. Nathalie Politzer, del Instituto del Gusto de Francia, es ingeniera agrónoma y especialista en evaluación sensorial y ciencia de los alimentos. Esta investigadora nos ofrece unos consejos básicos para despertar y desarrollar este sentido en los niños.

Claves para que los niños prueben nuevos alimentos

Tener paciencia, compartir y aprender el vocabulario: estas son las tres claves para desarrollar la curiosidad del niño y ayudarle a ampliar su repertorio alimentario. Lo primero, paciencia, porque, hay que consumir varias veces un alimento, preparado del mismo modo, para empezar a apreciarlo. Luego hay que animar al niño a que describa cómo lo encuentra: crujiente, ácido, dulce, salado, que se derrite en la boca... Y para que pueda comunicarse bien, hay que ayudarle a enriquecer su vocabulario para describir los alimentos.

El peso de lo innato en el bagaje alimentario es muy pequeño. Nathalie Politzer explica que se reduce a tres características muy simples:


- atracción por lo dulce
- aversión a lo amargo
- necesidad de diversificación en la alimentación.

A lo largo de la vida, el gusto evoluciona. Se va modificando en función de los hábitos alimentarios y de los aprendizajes sociales y culturales. Por eso conviene animar al niño a probar de nuevo un alimento que antes no le gustó, pero sin forzarlo.

Se puede comer por el aspecto de los alimentos... ¡y a veces resulta engañoso! El color puede jugar malas pasadas durante una experiencia culinaria. Cuando degustamos algo, lo primero que entra en juego es la vista: la forma y el color influyen en nuestra valoración al crear en nosotros unas determinadas expectativas.

Nathalie Politzer. Experta en ciencia de los alimentos
La Familia en LA REVISTA
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