Cómo evitar los terrores nocturnos de los niños

Los terrores nocturnos afectan a alrededor del 3 por ciento de los niños y es un trastorno relativamente común.
La mayoría de los afectados por los terrores nocturnos son más jóvenes y también son más comúnmente masculinos. Sin embargo, esto también puede afectar a otras personas, incluyendo adultos y mujeres. La condición se clasifica como un desorden de parasomnia, y también es más probable que ocurra si hay antecedentes familiares.

Los terrores nocturnos se caracterizan por el terror extremo durante la noche, a menudo junto con alucinaciones y gritos – algo parecido a una ‘pesadilla’ – y en algunos casos la persona trata de actuar, tratando de escapar de su habitación o incluso atacando a la gente.


Las alucinaciones y el terror, en general, son muy intensos, aunque en algunos casos el niño no los recuerda. Por supuesto, ver a un niño tener uno de estos episodios puede ser muy angustiante y aterrador incluso para los padres, por lo que es importante tratar de combatirlo si es posible.

Hay varios métodos que se pueden utilizar para tratar de evitar que un niño tenga terrores nocturnos. Un método consiste en enviar al niño a la cama, y luego despertarlo suavemente antes de que uno mismo vaya a dormir. Esto lo llevará fuera de su ciclo del sueño habitual y como los terrores nocturnos suelen ocurrir temprano en la noche, la perturbación puede ser suficiente para ‘saltar’ esta fase.

Otra prevención es tratar y ayudar a calmar al niño antes de acostarse. Puedes hacer esto una media hora antes de que en niño vaya a dormir evitando darle de comer, o estimulantes como el café, y, en vez de eso, darle un vaso leche caliente.

La Familia en LA REVISTA
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